Revisiones sobre la inclusión masiva



La deserción escolar que acusa actualmente a la escuela secundaria se debe a múltiples factores tales como: desigualdades económicas, falta de motivación, falta de un proyecto de vida, la inmediatez a la que se encuentran sometidos los jóvenes. A pesar que los distintos gobiernos y otros organismos no gubernamentales tratan de zanjar la problemática económica con becas, planes de finalización de estudios, el problema sigue sin solución.
Según plantea Inés Dussel:
"...es necesario revertir la situación, mejorando el acompañamiento, crear las condiciones para estudiar. Hay otros problemas que serían el centro del problema como por ejemplo la finalidad, la concepción, el modelo y la organización de la escuela en si misma"…

El ambiente escolar trasunta la situación por la que atraviesa el adolescente, lo cual va más allá de la lección diaria. Da la impresión que no hay sintonía entre lo que el alumno necesita, no hay diálogo entre lo institucional y lo cultural. Muchas veces escuchamos la pregunta “¿para que me sirve esto?”  buscando en el saber un carácter utilitario, y que quizás no lo encuentre.
Por otra parte no podemos hablar de un modelo de país en el cual el joven pueda insertarse, el futuro es la imagen inalcanzable, el adolescente vive el presente y este presente no está claro según sus apreciaciones, y ni el adulto le muestra la seguridad requerida por él para poder confiar en sí mismo y en su capacidad de progreso y desarrollo intelectual.
Desde el punto de vista del docente, es necesario, por lo menos aquí en Río Negro, que dejemos de ser docentes taxis, que estemos unas horas en un colegio y que después haya que correr hacia otro colegio; la estabilidad laboral permitiría también, la identificación con la Institución en la que trabajemos, ya que no alcanza el horario de clases para compenetrarnos con la tarea a desarrollar; muy tarde conocemos al alumno y sus problemáticas, mientras él atraviesa problemas familiares nosotros queremos que aprenda las causas y consecuencias de la Revolución de Mayo; por supuesto que él prestaría más atención a lo que le interesase y no a lo que queremos o pretendemos enseñarle.
Para Poder desarrollar una inclusión masiva debemos repensar la escuela secundaria, desde una perspectiva epistemológica, como un proceso político, con adecuación de la currícula, con nuevas metodologías y actividades atractivas para el alumno y que por sobre todo le permita pensar y desarrollar su creatividad.

Consecuencias de lo antes afirmado:
1-      ¿Quién se debe amoldar? ¿El estado al individuo? ¿O el individuo al estado?
2-      ¿En que momento llegamos a ese punto? Depender de las inclinaciones del educando, no solo reduce el nivel de las facultades intelectuales al que apuntan las instituciones educativas, sino que también, reduce las posibilidades de desarrollar una tarea educativa homogénea.
3-      Mientras ciertos valores no sean reedificados, como ser: el compromiso, la responsabilidad, el responder por el propio accionar, etc, etc. el desarrollo de las facultades intelectuales (y no intelectuales), no podrá ver buen puerto.
Para resolver un problema, se debe identificarlo bien, se debe llegar a la raíz del mismo. El caso de la deserción escolar, puede identificarse notoriamente por sus síntomas, nada mas obvio para mostrar: “los jóvenes dejan las escuelas”. Pero hay que notar que, los síntomas del problema, no es el problema. Y esa es una de las primeras dificultades que se deben saldar. Metafóricamente, con arreglar las ramas del árbol ya crecido, no vamos a lograr que este brinde mejores frutos; no señor, se debe verificar el problema en la tierra donde éste esta creciendo, luego trabajarla, y de esta manera se logrará el cometido de mejorar los frutos.
Veamos entonces, no se logrará nada variando la tradición educativa (bajo el titulo de mejorarla), solo hay que detenerse a pensar un momento en esto, no tiene nada de ineficaz el sistema educativo actual, la primera y mas grande dificultad que este posee, es la de no adecuarse al sistema económico, político y axiomática de la actualidad (pues una de las principales características de este sistema es el de la exclusión). La manera de salvaguardar nuestros educandos es más ardua que la antes propuesta, más difícil de aceptar en un aspecto, y me animaría a decir que hasta casi imposible en otros aspectos: se debe iniciar primero con un “mea culpa docente”, pues la tarea de salvar las dificultades educativas actuales requiere una entrega de tiempo completo, una entrega personal; y en su gran mayoría los docentes solo son “docentes en horario comercial”; nótese que quienes hacen paro de actividades como manifestación del desacuerdo ante el pago del desempeño de sus tareas como educador, les importa poco si los alumnos aprenden o no. Y he aquí un problema subyacente en la deserción escolar: la profesionalización de la actividad educadora.