Revisiones sobre la inclusión masiva



La deserción escolar que acusa actualmente a la escuela secundaria se debe a múltiples factores tales como: desigualdades económicas, falta de motivación, falta de un proyecto de vida, la inmediatez a la que se encuentran sometidos los jóvenes. A pesar que los distintos gobiernos y otros organismos no gubernamentales tratan de zanjar la problemática económica con becas, planes de finalización de estudios, el problema sigue sin solución.
Según plantea Inés Dussel:
"...es necesario revertir la situación, mejorando el acompañamiento, crear las condiciones para estudiar. Hay otros problemas que serían el centro del problema como por ejemplo la finalidad, la concepción, el modelo y la organización de la escuela en si misma"…

El ambiente escolar trasunta la situación por la que atraviesa el adolescente, lo cual va más allá de la lección diaria. Da la impresión que no hay sintonía entre lo que el alumno necesita, no hay diálogo entre lo institucional y lo cultural. Muchas veces escuchamos la pregunta “¿para que me sirve esto?”  buscando en el saber un carácter utilitario, y que quizás no lo encuentre.
Por otra parte no podemos hablar de un modelo de país en el cual el joven pueda insertarse, el futuro es la imagen inalcanzable, el adolescente vive el presente y este presente no está claro según sus apreciaciones, y ni el adulto le muestra la seguridad requerida por él para poder confiar en sí mismo y en su capacidad de progreso y desarrollo intelectual.
Desde el punto de vista del docente, es necesario, por lo menos aquí en Río Negro, que dejemos de ser docentes taxis, que estemos unas horas en un colegio y que después haya que correr hacia otro colegio; la estabilidad laboral permitiría también, la identificación con la Institución en la que trabajemos, ya que no alcanza el horario de clases para compenetrarnos con la tarea a desarrollar; muy tarde conocemos al alumno y sus problemáticas, mientras él atraviesa problemas familiares nosotros queremos que aprenda las causas y consecuencias de la Revolución de Mayo; por supuesto que él prestaría más atención a lo que le interesase y no a lo que queremos o pretendemos enseñarle.
Para Poder desarrollar una inclusión masiva debemos repensar la escuela secundaria, desde una perspectiva epistemológica, como un proceso político, con adecuación de la currícula, con nuevas metodologías y actividades atractivas para el alumno y que por sobre todo le permita pensar y desarrollar su creatividad.

Consecuencias de lo antes afirmado:
1-      ¿Quién se debe amoldar? ¿El estado al individuo? ¿O el individuo al estado?
2-      ¿En que momento llegamos a ese punto? Depender de las inclinaciones del educando, no solo reduce el nivel de las facultades intelectuales al que apuntan las instituciones educativas, sino que también, reduce las posibilidades de desarrollar una tarea educativa homogénea.
3-      Mientras ciertos valores no sean reedificados, como ser: el compromiso, la responsabilidad, el responder por el propio accionar, etc, etc. el desarrollo de las facultades intelectuales (y no intelectuales), no podrá ver buen puerto.
Para resolver un problema, se debe identificarlo bien, se debe llegar a la raíz del mismo. El caso de la deserción escolar, puede identificarse notoriamente por sus síntomas, nada mas obvio para mostrar: “los jóvenes dejan las escuelas”. Pero hay que notar que, los síntomas del problema, no es el problema. Y esa es una de las primeras dificultades que se deben saldar. Metafóricamente, con arreglar las ramas del árbol ya crecido, no vamos a lograr que este brinde mejores frutos; no señor, se debe verificar el problema en la tierra donde éste esta creciendo, luego trabajarla, y de esta manera se logrará el cometido de mejorar los frutos.
Veamos entonces, no se logrará nada variando la tradición educativa (bajo el titulo de mejorarla), solo hay que detenerse a pensar un momento en esto, no tiene nada de ineficaz el sistema educativo actual, la primera y mas grande dificultad que este posee, es la de no adecuarse al sistema económico, político y axiomática de la actualidad (pues una de las principales características de este sistema es el de la exclusión). La manera de salvaguardar nuestros educandos es más ardua que la antes propuesta, más difícil de aceptar en un aspecto, y me animaría a decir que hasta casi imposible en otros aspectos: se debe iniciar primero con un “mea culpa docente”, pues la tarea de salvar las dificultades educativas actuales requiere una entrega de tiempo completo, una entrega personal; y en su gran mayoría los docentes solo son “docentes en horario comercial”; nótese que quienes hacen paro de actividades como manifestación del desacuerdo ante el pago del desempeño de sus tareas como educador, les importa poco si los alumnos aprenden o no. Y he aquí un problema subyacente en la deserción escolar: la profesionalización de la actividad educadora.

Las leyes son una construcción social

Las leyes y las normas en general, no existen en la naturaleza sino que fueron creadas por las propias personas. Como saben, esas personas viven agrupadas en sociedades, en un lugar y en una época determinados. Si observamos la realidad de una sociedad podremos ver que hay grupos que se relacionan entre sí, que tienen  distintas necesidades e intereses, diferentes posibilidades y formas de pensar. Cada sociedad, a partir de su realidad, elabora sus normas. Por eso:

  • Las normas resultan útiles para una época, un lugar, una sociedad
  • Las leyes reflejan las necesidades, los intereses y objetivos de personas, grupos sociales o naciones.



LA HUELLA

Por donde pases, deja una huella. Para eso, no es necesario que pises fuerte, que te hagas notar con autoritarismo, que trates de llamar la atención con bombos y platillos.

No...No son tus voces de mando, ni tu aspereza, ni tu rigor lo que marcará el lugar que  has ocupado en el trabajo o en tu casa.

Será...eso de tí que has dado con amor:
la palabra al que necesitaba aliento, la sonrisa al que se acercaba a tí, el consejo al que te lo pedía; la generosidad para comprender los motivos que llevan a algunos a cometer errores, a herir, a golpear.

 

Cuando no te agradece algo que has hecho por otro... piensa que no lo has hecho con sinceridad... pués siempre se agradece lo que es generoso, auténtico.

 

Conozco mucha gente que solo hace favores para que se los agradezcan, o para pregonarlos y que digan:
"que bueno", "que maravilla".

Esos no dejan huellas, ni corazones encendidos en lámpara votivas.

Para dejar una huella, hay que quedarse un poco en lo que se hace:
la tiza dibujando palabras en el pizarron del grado, la esposa planchando la camisaa del marido, la mano apretando con tibieza la manito del hijo...
Para dejar huella...chiquita como una corola de violeta, no importa su tamaño, sino el signo que indique que pasaste por allí.
           
                                                                  Poldy Bird



LA MISION


Una persona debe tener una misión sobre esta tierra, sino anda como barco sin rumbo... llevado apenas por los vientos. La misión es un componente del proyecto de vida, es decir, la brújula que le indica el rumbo; antes de establecer el rumbo en la vida hay que pasar por unos terrenos que le posibiliten llegar al proyecto de vida:
LA IDENTIDAD, es decir, dar repuesta a la pregunta mas trascendental
¿QUIEN SOY? “COGITO ERGO SUM” ¿COMO SE RESPONDE ESA PREGUNTA? la mayoría de las personas confunde "¿quien soy yo?" con "¿que soy yo?"
y también "¿como soy?", son tres cosas diferentes,
en realidad el 99% de las personas no saben responder esta pregunta, es decir, de última no sabe quienes son, con el siguiente cuento tratare de ilustrar:


Una mujer es atropellada en medio de una avenida y queda muy mal herida, ella empieza a sentir una paz serena a medida que va ascendiendo entre nubes blancas... y para su sorpresa llega a una puerta de oro resplandeciente cuyo marco estaba hecha de piedras preciosas, ella se acerca e indecisa se atreve a tocar la puerta y de pronto ésta se abre, alcanza a ver a un hombre de mirada noble y profusa barba de color blanco...es San Pedro... el viejo hombre de túnicas blancas se hace seguir, hasta un recinto hermoso desde dónde se podía escuchar el coro celestial de los ángeles. Ella muy consternada al ver todo aquello tan hermoso no atina a decir nada, entonces San Pedro se le acerca y le dice:

- oh! buena mujer, dime ¿quien eres tú...?

Ella titubeando alcanza a mascullar unas frases...

- Bueno…este… pues...yo soy la esposa del sodero...,¿cómo no vas a saber quien soy yo...?

Entonces San Pedro muy conmovido y a la vez desconcertado por la respuesta le dice...

- Buena mujer te he preguntado quien eres, no con quien estas casada...

Rectificando ella le dice:

- Pues, mira San Pedro yo soy la madre de Teresa y Eduardo...
es imposible que no me reconozcas.....

San Pedro ya impaciente le dice:

- Buena mujer, no te he preguntado cuantos hijos tienes ni tampoco sus nombres...

La mujer también un poco impaciente le dice:

- Ah!! Ah!!, San Pedro ¿cómo no vas a saber quien soy yo..?.
yo soy la maestra de la escuela más importante de mi ciudad...!!

San Pedro entonces se rasca la cabeza y la menea un poco malhumorado...

Por fin la mujer creyendo atinar esta vez le dice muy solemnemente:

- Bueno Pedro, perdóname tanto rodeo yo soy MARIA TERESA DE LOS ÁNGELES....

- Buena mujer, le responde San Pedro, yo no te he preguntado tu nombre, lo que quiero saber es quien eres tú...

La mujer perpleja, entonces le dice a San Pedro:

- Bueno, si yo no soy María Teresa?, entonces, ¿quien soy yo..?

Entonces San Pedro le dice:

- Oh! alma buena...cuando sepas responder la pregunta podré invitarte a cenar con el Señor, de manera que, vuelve a tu morada y cuando sepas en verdad quien eres...
podré tenerte conmigo...

La mujer entonces empieza a volver en si...
y se ve rodeada de varios médicos y enfermeras, ha vuelto del coma y se encuentra en el hospital, un poco desconcertada empieza a recordar las palabras de San Pedro...


Cuando le dan de alta empieza entonces una búsqueda incesante por saber quien era...

SABER ¿QUIEN SOY?, es la incógnita, mientras que, La Misión es el objetivo de la vida... o sea, que quiero yo en la vida... ¿PARA QUE ESTAMOS AQUÍ?, de manera tal que, para establecer una misión correcta hay que saber primero "¿quien soy?". Todos somos como María Teresa de los Ángeles… a la pregunta de quien es usted respondemos...fulano de tal…



EL APRENDIZAJE DE LA LIBERTAD



Somos libres en la medida que hacemos lo que de verdad nosotros queremos hacer, no con los condicionamientos de una sociedad que nos obliga con las modas, el status. Existe un estado de libertad positiva donde el individuo se siente libre sin aislarse del resto, con un pensamiento independiente sin el sometimiento de la sociedad que nos exige ser de tal o cual manera. Realizando nuestro yo personal, y ¿cómo se hace? Y para encontrar una respuesta nos encontramos en una encrucijada, sin eludirlas, tenemos el deber de realizar un enfoque crítico de la cuestión. Fromm tiene el coraje de enfrentar esta salida sin salida, no cree que haciendo cursos, practicando talleres de vida, aprendamos a vivir y sobre todo a convivir.

Al respecto plantea que “Creemos que la realización del yo no se alcanza solamente con el pensamiento, sino por la personalidad total del hombre, por la expresión activa de sus potencialidades emocionales e intelectuales, éstas se hallan presentes en todos, pero se actualizan solo en la medida que llegan a expresarse. En otras palabras, la libertad positiva consiste, en la actividad espontánea de la personalidad total integrada”.

La realización del yo personal y a la vez la misión por la cual nos encontramos aquí está dada en la medida que podemos brindarnos al otro sin esperar nada a cambio, solo por el hecho de dar, en cuanto tal nos permita sentir que hemos realizado una acción que nos llena de una paz interior incomparable a todos los lujos y placeres mundanos que dan los bienes materiales, la búsqueda incansable de la satisfacción personal a través del consumismo nos frustra, nos provoca ansiedad, nos aleja de la verdadera felicidad que significa compartir un buen momento de relajación, de grata compañía, mirando al otro así como es, sin tratar de cambiarlo para que se adapte a nosotros, aceptando las diferencias que nos separan, pero que a la vez nos complementa.

INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LA INFANCIA



Este es un aporte del profesor Miguel Ricci de Paraná, quien es moderador del blog Reflexiones educativas, de valioso contenido para todos los docentes que deseamos interiorizarnos más acerca de los temas educativos y su abordaje en el aula, su trayectoria es importante, como asi también sus trabajos en pro de mejorar la educación pública.

Verónica Gea Rodríguez. Psicóloga Col. GR-04669 – Granada
http://www.eduquemosenlared.com/es/index.php/articulos-psicopedagogos/91-inteligencia-emocional-infancia

CÓMO SE DESARROLLAN LAS EMOCIONES EN LA INFANCIA

Grandes filósofos, entre ellos Platón, ya hablaban de la Educación como medio cuyo fin era proporcionar al cuerpo y al alma toda la perfección y belleza de que una y otra son susceptibles. Así, desde este punto de vista, podríamos definir la Educación como la suma total de procesos por medio de los cuales un grupo social transmite sus capacidades y poderes reorganizando y reconstruyendo las emociones para adaptar al individuo a las tareas que desempeñará en el proceso psicológico a lo largo de su vida (desde la infancia hasta la senectud).

La Inteligencia Emocional, como toda conducta, es transmitida de padres a niños, sobre todo a partir de los modelos que el niño se crea. Tras diversos estudios se ha comprobado que los niños son capaces de captar los estados de ánimo de los adultos (en uno de estos se descubrió que los bebés son capaces de experimentar una clase de angustia empática, incluso antes de ser totalmente conscientes de su exis-tencia. Goleman, 1996).

El conocimiento afectivo está muy relacionado con la madurez general, autonomía y la competencia social del niño.

La Inteligencia Emocional en el contexto familiar

La personalidad se desarrolla a raíz del proceso de socialización, en la que el niño asimila las actitudes, valores y costumbres de la sociedad. Y serán los padres los encargados principalmente de contribuir en esta labor, a través de su amor y cuidados, de la figura de identificación que son para los niños (son agentes activos de socialización). Es decir, la vida familiar será la primera escuela de aprendizaje emo-cional.

Por otro lado, también van a influir en el mayor número de experiencias del niño, repercutiendo éstas en el desarrollo de su personalidad. De esta forma, al controlar la mayor parte de las experiencias de los niños, los padres contribuyen al desarrollo de la cognición social.

Partiendo del hecho de que vosotros, los padres, sois el principal modelo de imitación de vuestros hijos, lo ideal sería que vosotros, como padres, empecéis a entrenar y ejercitar vuestra Inteligencia Emocional para que vuestros hijos puedan adquirir esos hábitos.

La regla imperante en este sentido, tal y como dijeran M. J. Elías, S. B. Tobías y B. S. Friedlander (2000), es la siguiente: “Trate a sus hijos como le gustaría que les tratasen los demás”. Si analizamos esta regla podemos obtener 5 principios:

• Sea consciente de sus propios sentimientos y de los de los demás.
• Muestre empatía y comprenda los puntos de vista de los demás.
• Haga frente de forma positiva a los impulsos emocionales y de conducta y regúlelos.
• Plantéese objetivos positivos y trace planes para alcanzarlos.
• Utilice las dotes sociales positivas a la hora de manejar sus relaciones.
Observando estos principios, nos damos cuenta que nos encontramos delante de lo que son los cinco componentes básicos de la Inteligencia Emocional.

• Autoconocimiento emocional.
• Reconocimiento de emociones ajenas.
• Autocontrol emocional.
• Automotivación.
• Relaciones interpersonales.

Para poder resolver cualquier situación problemática de ámbito familiar, sería aconsejable contestar una serie de preguntas antes de actuar:

1. ¿Qué siente usted en esa determinada situación? ¿Qué sienten sus hijos?
2. ¿Cómo interpreta usted lo que está pasando? ¿Cómo cree que lo interpretan sus hijos? ¿Cómo se sentiría usted si estuviera en su lugar?
3. ¿Cuál es la mejor manera de hacer frente a esto? ¿Cómo lo ha hecho en otras ocasiones? ¿Ha funcionado realmente?
4. ¿Cómo vamos a llevar esto a cabo? ¿Qué es preciso que hagamos? ¿Cómo debemos abordar a los demás? ¿Estamos preparados para hacer esto?
5. ¿Contamos con las aptitudes necesarias? ¿Qué otras formas pueden existir de resolver el pro-blema?
6. Si nuestro plan se topa con imprevistos, ¿qué haremos? ¿Qué obstáculos podemos prever?
7. ¿Cuándo podemos reunirnos para hablar del asunto, compartir ideas y sentimientos y ponernos en marcha para obtener el éxito como familia?

Por otra parte, un estudió demostró los tres estilos de comportamiento más inadecuados por parte de sus padres son:

• Ignorar completamente los sentimientos de su hijo, pensando que los problemas de sus hijos son triviales y absurdos
• El estilo laissez-faire. En este caso, los padres sí se dan cuenta de los sentimientos de sus hijos, pero no le dan soluciones emocionales alternativas, y piensan que cualquier forma de manejar esas emociones “inadecuadas”, es correcta (por ejemplo, pegándoles)
• Menospreciar o no respetar los sentimientos del niño (por ejemplo, prohibiéndole al niño que se enoje, ser severos si se irritan...)

La Inteligencia Emocional en la Escuela (consejos)

Si nos detenemos en el tipo de educación implantada hace unos años, podremos observar cómo los profesores preferían a los niños conformistas, que conseguían buenas notas y exigían poco ( de esta forma se estaba valorando más a los aprendices receptivos y los discípulos más que a los aprendices activos).

De este modo, no era raro encontrarse con la profecía autocumplida en casos en los que el profesor es-pera que el alumno saque buenas notas y éste las consigue, quizá no tanto por el mérito del alumno en sí sino como por el trato que el profesor le da.

También se encontraban casos de desesperanza aprendida, producida por el modo en que los profeso-res respondían a los fracasos de sus alumnos.
Pero hemos evolucionado, y para seguir haciéndolo tendremos que asumir que la escuela es uno de los medios más importantes a través del cual el niño “aprenderá” y se verá influenciado (influenciando en todos los factores que conforman su personalidad).

Por tanto, en la escuela se debe plantear enseñar a los alumnos a ser emocionalmente más inteligentes, dotándoles de estrategias y habilidades emocionales básicas que les protejan de los factores de riesgo o, al menos, que palien sus efectos negativos.

Goleman, 1995, ha llamado a esta educación de las emociones alfabetización emocional (también, es-colarización emocional), y según él, lo que se pretende con ésta es enseñar a los alumnos a modular su emocionalidad desarrollando su Inteligencia Emocional.


Los objetivos que se persiguen con la implantación de la Inteligencia Emocional en la escuela, serían los siguientes:

• Detectar casos de pobre desempeño en el área emocional.
• Conocer cuáles son las emociones y reconocerlas en los demás
• Clasificarlas: sentimientos, estados de ánimo...
• Modular y gestionar la emocionalidad.
• Desarrollar la tolerancia a las frustraciones diarias.
• Prevenir el consumo de drogas y otras conductas de riesgo.
• Desarrollar la resiliencia
• Adoptar una actitud positiva ante la vida.
• Prevenir conflictos interpersonales
• Mejorar la calidad de vida escolar.

Para conseguir esto se hace necesaria la figura de un nuevo tutor (con un perfil distinto al que estamos acostumbrados a ver normalmente) que aborde el proceso de manera eficaz para sí y para sus alumnos. Para ello es necesario que él mismo se convierta en modelo de equilibrio de afrontamiento emocional, de habilidades empáticas y de resolución serena, reflexiva y justa de los conflictos interpersonales, como fuente de aprendizaje vicario para sus alumnos.

Este nuevo tutor debe saber transmitir modelos de afrontamiento emocional adecuados a las diferentes interacciones que los alumnos tienen entre sí (siendo fruto de modelos de imitación, por aprendizaje vicario, para los niños). Por tanto, no buscamos sólo a un profesor que tenga unos conocimientos óp-timos de la materia a impartir, sino que además sea capaz de transmitir una serie de valores a sus alumnos, desarrollando una nueva competencia profesional. Estas son algunas de las funciones que tendrá que desarrollar el nuevo tutor:

• Percepción de necesidades, motivaciones, intereses y objetivos de los alumnos.
• La ayuda a los alumnos a establecerse objetivos personales.
• La facilitación de los procesos de toma de decisiones y responsabilidad personal.
• La orientación personal al alumno.
• El establecimiento de un clima emocional positivo, ofreciendo apoyo personal y social para aumentar la autoconfianza de los alumnos.

La escolarización de las emociones se llevará a cabo analizando las situaciones conflictivas y proble-mas cotidianos que acontecen en el contexto escolar que generan tensión (como marco de referencia para el profesor, y en base a las cuales poder trabajar las distintas competencias de la inteligencia emo-cional).

Por último, vamos a puntualizar que para que se produzca un elevado rendimiento escolar, el niño debe contar con 7 factores importantes:

• Confianza en sí mismo y en sus capacidades
• Curiosidad por descubrir
• Intencionalidad, ligado a la sensación de sentirse capaz y eficaz.
• Autocontrol
• Relación con el grupo de iguales
• Capacidad de comunicar
• Cooperar con los demás

Y para que el niño se valga de estas capacidades una vez se escolarice, no hay que poner en duda que dependerá mucho del cuidado que haya recibido por sus padres.

De este modo, debemos resaltar que para una educación emocionalmente inteligente, lo primero será que los padres de los futuros alumnos proporcionen ese ejemplo de Inteligencia Emocional a sus niños, para que una vez que éstos comiencen su educación reglada, ya estén provistos de un amplio repertorio de esas capacidades emocionalmente inteligentes.
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Indudablemente el rol que cumple la familia en la vida de un niño es fundamental, ya que es el espejo en el que se refleja, todo su accionar está basado en la formación que haya recibido, por más que pasen los años, la familia no pasa de moda, los tiempos han cambiado, pero es necesario que la primera celula de la comunidad siga existiendo, debemos revitalizarla, refundarla. El niño, luego el adolescente, debe sentir que ocupa un lugar importante en la sociedad, en la que interactúa.

LA DIFERENCIA DE LOS IGUALES / LIC. HORACIO L. MANZATO (ARGENTINA)

Horacio Luis Manzato, oriundo de Villaguay, Entre Ríos, Argentina,
es Licenciado en Ciencia Política de la Universidad de Buenos Aires.
Actualmente cursa la carrera de Derecho en la U.B.A.

mientras termina el profesorado de Ciencias Políticas.

Asimismo colabora en un proyecto sobre investigación

de Geopolítica en la Universidad del Salvador.

Es indudable que en Argentina no todos sus ciudadanos son libres e iguales como profesa el ideario liberal. En este país, como en todo el mundo, existen diferencias con las que las personas nacen, viven y generalmente mueren.


Estas diferencias sociales condicionan todas las actividades que los sujetos pueden realizar, definen su grupo de pertenencia, sus patrones de consumo y hasta qué tipo de educación tendrán que cursar.


El problema de estas diferencias es que son reforzadas y legitimadas por el propio sistema, encontrando al sistema educativo como pilar para legitimar las desigualdades de origen.


Dentro del sistema educativo esta instaurada la visión de que no progresa quien no quiere, no estudia el que prefiere hacer otra cosa o simplemente el que no tiene las condiciones para poder cursar y rendir ciertas asignaciones en determinado periodo de tiempo, y sólo triunfa quien se esmera y por mérito personal. El sistema de educación argentino toma a todos los individuos partiendo de la base que son iguales, pero en realidad no lo son. Muchos de ellos provienen de familias en estado de vulnerabilidad y los contenidos de este sistema no les son propios, o significativos para su vida.


Es muy difícil que estas diferencias de origen se atenúen en el sistema de educación; generalmente la clase baja no termina la escolaridad obligatoria, (recordemos que son trece años divididos en preescolar, primaria y secundaria), o si la termina lo hace en establecimientos considerados de baja calidad - y ni hablar de utilizar el sistema público de enseñanza universitaria.


Fue un gran logro la enseñanza pública y la masificación de la educación, pero es a partir de estas conquistas incuestionables que tenemos que repensar un sistema más justo.


El fracaso escolar, la sobre edad y la gran diferencia de calidad que existe entre las instituciones dentro de nuestro sistema son sólo algunos problemas que podemos mencionar.


Propongo pensar una escuela justa en sentido que pensó Dubet. Es decir una escuela que atenúe estas diferencias, que garantice a los jóvenes de clases populares una serie de contenidos que les puedan servir en su vida cotidiana. Una escuela en donde las diferencias de origen no condicione la escolaridad de los niños. Que no sea sólo el mérito y las buenas calificaciones lo único que se premie en el sistema.


El sistema publico de educación y la eliminación de los exámenes de ingresos a casi todos los secundarios públicos del país es un gran logro en la democratización de la educación, pero el sistema continúa siendo muy fragmentado en su interior. La diferencia que los niños traen desde su hogar generalmente tiende a acentuarse y por ahora está lejos de ser un sistema que lo puedan aprovechar todas las clases sociales por igual.


Publicado originalmente en:
http://www.asociacionsud.org/la-diferencia-de-los-iguales/
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¿SOY UN SER HUMANO?


Esta pregunta es muy compleja de responder, ya que no se exactamente que debería responder, el ser humano es un ser que dentro de las especies es un producto inacabado, no podríamos decir que es perfecto, se va formando a medida que pasa el tiempo, es el producto de la integración en la sociedad. Ésta se va desarrollando en la medida que interactúa en la misma. Además, se encuentra en constante competencia, por eso compite ¿para qué?, para dominar el ámbito en el que se encuentra, le gusta llegar primero ser el hacedor de su propia vida, y a su vez sentirse superior por el sólo hecho de ganar la competencia.
Explica Ortega y Gasset en El tema de nuestro tiempo expresa: “La razón por la cual elevamos a la dignidad de principio una entidad cualquiera es que hemos descubierto en ella un valor superior. Porque nos parece que vale más que las otras cosas la preferimos y hacemos que éstas le queden subordinadas. Junto a elementos reales que componen lo que un objeto es, posee éste una serie de elementos irreales que constituyen lo que ese objeto vale. Lienzo, líneas, colores, formas son los ingredientes reales de un cuadro: la belleza, armonía, gracia, sencillez son los valores de ese cuadro. Una cosa no es, pues, un valor, sino que tiene valores, es valiosa…Se ven las líneas del cuadro pero no su belleza; la belleza se siente, se estima…” Estimar equivale a valorar. Percibimos el mundo a través de nuestra sensibilidad. Sentimos que somos felices con las pequeñas cosas, pero a la vez se nos exige que debiéramos ser de tal o cual manera y eso nos frustra, no podemos encajar en algún molde predeterminado el que la educación nos ha impuesto.. No podemos actuar como quisiéramos, actuar con libertad y como lo expresa Platón: “Todos los seres humanos queremos ser felices”, y en realidad el desasociego y la carrera constante no nos deja ser felices. No podemos actuar con libertad, entendiendo a la libertad como el valor característico de los seres humanos, pero no como “hago lo que quiero”, sino como lo opuesto a la rutina. Denunciando constantemente la imbecilidad, el descerebramiento de los que pronuncian frases hechas y fórmulas embalsamadas. Formando una nueva conciencia la autenticidad, aprender a discernir.
La conciencia nueva merece ser cultivada, adiestrada, potenciada. Educar es educarla. Valores es educación, la que recibís diariamente, pero sobre todo la que te das en contra de la corriente palabrera y vaciadora de la mente.
Con la educación aprendemos a ser buenos, pero ¿qué es ser buenos?, Yo quiero ser bueno, pero ¿Qué debo hacer? Aristóteles responde, practicar las virtudes. Las virtudes son las conductas que requieren ejercicios para incorporarlas en el ser humano y hacerlas prevalecer, debo practicar actos de bondad, adquiriendo la costumbre de hacerlas realidad.
Emile Brehier lo explica de este modo: “La virtud es una disposición estable de donde nace la acción virtuosa. Esta disposición no es natural e innata, sino que el hombre nace con disposiciones, por ejemplo para el cólera o el miedo, pero estas disposiciones no son vicios ni virtud y por ellas el hombre no debe ser alabado ni vituperado.
La virtud te educa hacia el compromiso, hacia los hábitos de ayudar a los demás, estos actos son virtudes, fuerzas en las que los valores cobran realidad. También se aplica el sentido de virtud a los objetos, cosas y personas en ámbitos que no son estrictamente morales.
Mónica Hernández.